Marco Conceptual

El cambio de modelo de la era industrial con planificación territorial altamente centralizada, hacia una nueva con eje en el conocimiento, el cambio tecnológico y social constante se ve reflejado en la ciudad.

Al mismo tiempo surgieron nuevas teorías del Desarrollo Económico Territorial donde la participación e interconección de los actores son centrales.

CAMBIO

El concepto de “entornos territoriales innovadores” surge de una nueva teoría explicativa del desarrollo económico local que pone énfasis en la contribución de variables endógenas, como la capacidad de generación y transmisión de las innovaciones en los territorios.

Entre sus planteamientos teóricos destacan la dinámica territorial de la innovación y al papel de la misma en el proceso de desarrollo territorial para mejorar la competitividad. Estas ideas trasladaron el eje hacia las personas, la creación de capacidades, la interconexión en redes, la asociatividad y cooperación entre empresas y la creación de capital social.

Paralelamente, el impulso de las Tics y las redes sociales, fortalecieron de manera potente esta tendencia, promoviendo la interconexión a través de nuevas maneras y con nuevos actores.

MODELO VIEJO

El mundo dio un vuelco, pasando de una era industrial, con ejes para la planificación territorial altamente centralizados en ella hacia una nueva era, la del conocimiento, la del cambio tecnológico y social constante, donde la exigencia de conocimiento y formación son permanentes. En ella cambian algunas bases, donde los planes deben volver a estudiarse, reconsiderarse y analizarse a la luz de las nuevas innovaciones que van surgiendo. Los planes se tornan más flexibles, exigen revisiones constantes, adaptaciones, son dinámicos a la luz de las últimas novedades.

MODELO NUEVO

Por qué es un proceso de reflexión estratégica. Las continuidades en los procesos de planificación territorial son esenciales para revitalizar el ideario de ciudad, la revalidación de los valores colectivos y del modelo de desarrollo de ciudad. Ayudan a detenernos a pensar dónde estamos y a dónde anhelamos estar.

Los cambios estructurales, nuevas tecnologías, globalización, la realidad altamente cambiante obligan a modificaciones en los ejes de los procesos de planificación. Es necesario ofrecer espacios de diálogo permanente, abiertos a la participación, para reflexionar sobre las fortalezas, desafíos, problemas de Rafaela.

De la planificación tradicional a la participativa. Las nuevas miradas sobre la importancia del desarrollo económico local, provocó grandes cambios en el modelo de gobernanza; la importancia de la construcción conjunta de todos los actores políticos y sociales de un modelo integral de desarrollo, modifica sustancialmente la planificación de los territorios. De la planificación centralizada y jerárquica; el nuevo modelo implica compromiso y participación de la mayor cantidad posible de actores que se involucren el en proceso, para lograr representar la mayor cantidad de voces posibles e incluir en la agenda más miradas y temáticas. Esto requiere un fuerte compromiso de las instituciones y actores por hacer parte del proceso a la mayor cantidad posibles de participantes, para darle sustento democrático y político.

El desarrollo del territorio en medio de esta nueva era del conocimiento, con innovaciones y novedades surgiendo siempre, fortalece el compromiso con la formación y capacitación permanente, para construir en sus ciudadanos las capacidades necesarias para adaptarse a estas nuevas realidades. Es importante también impulsar la creatividad y la curiosidad, de esa manera el cambio provocará actitudes de búsqueda, de interrogación, de proponer nuevas oportunidades, es por eso que el rol de la cultura y la educación son tan importantes en estos procesos.

También en lo social nos propone desafíos, el gran riesgo es que muchos ciudadanos queden fuera de este circuito del conocimiento, la búsqueda de cohesión social es un gran reto para la humanidad de esta era, se deben realizar grandes esfuerzos por incluir, por integrar todos los sectores en este camino y en especial a los menos favorecidos. Las consecuencias en lo productivo y laboral, los afectan de modo más significativo porque poseen menos herramientas para poder enfrentarlas.

El medio ambiente es otro de los ejes de estos tiempos, que nos propone, interroga e impulsa cambios en las costumbres, modos de consumo y de producción y rutinas diarias. La búsqueda de formas productivas más sustentables, de nuevas energías renovables, el cuidado de los recursos naturales y la preocupación por los desechos enmarcan la realidad. Son necesarios cambios culturales, crear conciencia, formar hábitos, educar, informarse y repensar.