La importancia de seguir planificando la ciudad

Noticias 24 de octubre de 2016 Por
El aniversario de nuestra ciudad nos lleva a relexionar que: en el año 2031 Rafaela cumplirá sus primeros 150 años de vida y enfrentará profundos cambios globales de toda índole que modificaran lo que hoy es nuestra ciudad y su región. Prepararse para este proceso es una problemática colectiva, que nos demanda hoy el desafío de planificar hacia el futuro
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En el año 2031 Rafaela cumplirá sus primeros 150 años de vida y enfrentará profundos cambios globales de toda índole que modificaran lo que hoy es nuestra ciudad y su región. Los cambios tecnológicos, sociales y culturales que hoy día ya imponen importantes desafíos a la mayoría de las ciudades del mundo  se acelerarán provocando cambios drásticos en las formas de hacer, pensar y vivir de las personas, familias, empresas y organizaciones en los años venideros.

La informática, nanotecnología, biotecnología, robótica, Internet de las cosas y la big data   generarán cambios increíbles, con nuevos paradigmas culturales y sociales, y revolucionarán las formas del empleo y la producción con resultados dramáticos para unos y resultados de éxito para otros. Esto pasará en el mundo y también en Rafaela. Estar preparados será la clave de esta encrucijada.

Prepararse para este proceso es una problemática colectiva, no solo individual,  que nos demanda hoy una dedicación mayor a la que podríamos haberle dado en otras épocas de nuestra historia. ¿Está Rafaela en condiciones de enfrentar con éxito este futuro pleno de amenazas y oportunidades? Tenemos los rafaelinos la vocación de trabajar juntos en prepararnos, acordar y diseñar  estrategias que nos permitan ejecutar planes y acciones a tal fin.

Rafaela tiene una historia de planificación que nos permite ser optimistas ya que la planificación territorial tiene sus orígenes en los Planes Directores, el último de ellos se elaboró en 1964 y tuvo modificaciones en 1967. Aquellos primeros planes se caracterizaron por su carácter centralizado, jerarquizado, con una mirada de “arriba hacia abajo” del desarrollo concordante con las tendencias del momento. Durante casi 30 años Rafaela continuó creciendo sin actualizaciones de esos planes. También fueron tiempos de cambios centrales en los procesos de planificación y que además admitía grandes periodos de ejecución y con escasos cambios de escenarios. Esos procesos comenzaron a tomar una mirada de “abajo hacia arriba” donde el cambio de modelo de gobernanza impulsa la participación de los actores del territorio junto a los decisores políticos y ambos construyen su ideario de ciudad, donde la participación y la construcción de redes, la construcción de un lenguaje común y el aprendizaje en el diálogo son centrales. El PER (años 1996 y 1997) constituyó un hito en la planificación de la ciudad, donde se realizó por primera vez un esfuerzo de empoderamiento de los actores, brindándoles una real posibilidad de participación en los procesos planificadores y decisorios de la ciudad. Varias obras de infraestructura y algunos proyectos vinculados a lo social, salud y educación acordados entonces, también fueron modificando los contenidos de esos planes, donde la descentralización amplió la agenda territorial y fueron imponiéndose nuevos temas y ampliando la base de actores territoriales. Durante el 2008 se trabajó en la Agenda Estratégica 2010-2016 que incorporó aspectos de innovación, ciudadanía e integración social como principales desafíos.

Lo que estamos haciendo hoy: El Plan Estratégico Rafaela Productiva 2020

El objetivo del proceso es delinear la Rafaela 2020 que anhelamos en cuanto a su desarrollo socio productivo, de manera colectiva y participativa asumiendo la realidad desde un diagnóstico territorial participativo, para posteriormente establecer estrategias que permitan avanzar hacia ella. Es un plan con fuerte mirada socio-productiva y económica, con análisis de la competitividad territorial tomando en cuenta sus dimensiones y elementos claves como la cohesión social y la sostenibilidad ambiental, para la búsqueda una mejor calidad de vida.

 Se parte de un análisis sectorial con mirada territorial para construir una visión estratégica del mismo, que está formado por una multiplicidad de actores que trabajan en actividades parciales, con sus propias características, pero también con muchas otras compartidas y que pueden superar su mirada parcial para aportar a la colectiva territorial. Por otra parte, la sectorización permite mayor participación y acota los liderazgos, permitiendo un proceso más democrático y abierto.

La visión estratégica sobre el futuro próximo del territorio es de fundamental importancia para lograr la movilización y participación de los actores, los procesos de diálogo, consenso y convergencia hacia un diagnóstico y un futuro esperado. A su vez, esa participación es vital para brindarle al plan representatividad y peso para que se convierta en un norte para los planes a implementar.  Los canales de diálogo y consenso deben mantenerse abiertos para que la aplicación de los proyectos, las potenciales adaptaciones o cambios o su instrumentación continúen surgiendo del colectivo de actores territorial.

El mundo dio un vuelco, pasando de una era industrial, a la era del conocimiento con cambio tecnológico y social constante, donde la exigencia de conocimiento y formación son permanentes. Rafaela no es ajeno a ello y debe reconvertir su modelo productivo adecuando las condiciones de aprendizaje de sus jóvenes, vinculando la innovación y la tecnología a sus emprendedores, promoviendo un ecosistema social y ambiental integrado y sosteniendo la planificación de manera continua y flexible. Este es y será el desafío del plan Rafaela 2020 y de los que le sucedan de manera ininterrumpida.  

*Por Daniel Frana 
Director ejecutivo Agencia de Desarrollo ACDICAR, entidad coordinadora de RP2020